No. No lo soy. Solo me gustaría serlo.

martes, 12 de diciembre de 2017

Aquí, con mareos imaginarios. Y con poesía mala.

La mujer imaginaria
vive en una mente imaginaria 
rodeada de amigos imaginarios 
a la orilla de un Mapocho no imaginario

De su piel que es imaginaria
penden antiguas marcas imaginarias 
que son irreparables recuerdos imaginarios 
que representan hechos imaginarios 
ocurridos en mundos imaginarios 
en lugares y tiempos no imaginarios

Todas las noches imaginarias 
sale pal patio, chico e imaginario 
y mira a sus perritos imaginarios 
pelechar pelo imaginario 
que consiste en alergia imaginaria 
haciendo ebre las narices imaginarias

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias 
a la muerte del sol imaginario


Y en las siestas imaginarias
sueña ésta mujer imaginaria 
que pudo recibir amor imaginario 
y vuelve a sentir ese mismo dolor ese mismo placer imaginario 
y vuelve a palpitar 
el corazón de la mujer imaginaria

Nicanor Parra