No. No lo soy. Solo me gustaría serlo.

martes, 12 de diciembre de 2017

Aquí, con mareos imaginarios. Y con poesía mala.

La mujer imaginaria
vive en una mente imaginaria 
rodeada de amigos imaginarios 
a la orilla de un Mapocho no imaginario

De su piel que es imaginaria
penden antiguas marcas imaginarias 
que son irreparables recuerdos imaginarios 
que representan hechos imaginarios 
ocurridos en mundos imaginarios 
en lugares y tiempos no imaginarios

Todas las noches imaginarias 
sale pal patio, chico e imaginario 
y mira a sus perritos imaginarios 
pelechar pelo imaginario 
que consiste en alergia imaginaria 
haciendo ebre las narices imaginarias

Sombras imaginarias
vienen por el camino imaginario
entonando canciones imaginarias 
a la muerte del sol imaginario


Y en las siestas imaginarias
sueña ésta mujer imaginaria 
que pudo recibir amor imaginario 
y vuelve a sentir ese mismo dolor ese mismo placer imaginario 
y vuelve a palpitar 
el corazón de la mujer imaginaria

Nicanor Parra

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Siempre lo mismo. (malos sonetos, parte 1)

Caídas y recaídas.
Dolores bañados en leche y caramelo.
Tener miedo me está llenando de recelo.
Y mis pelucas están estropeadas.

Y es que me gustan las piñas coladas
rico alcohol, olvido de ensueño.
Y me tragó el corazón entero
con las patitas enterradas.

Y nos volvemos a tropezar en palabras
mismas vueltas simplonas, dolientes
porque la caída no duele, sino la vuelta.

Pero si yo no tengo alas
para hacer ver a los inteligentes
ni siquiera aprendí a mirar fuera de la caminata.

jueves, 31 de agosto de 2017

Parte 1 de la perdición

Ya estoy perdida.
Y solo por algo que nunca se fue y volvió con un encontrón cualquiera.

Cambio y fuera.

sábado, 19 de agosto de 2017

La cantante calva.

Y le pregunté cómo estaba.
Y me digo que no muy bien.
Pero ¿le pasó algo de nuevo?
Claro, si ya no canta, querido.

martes, 15 de agosto de 2017

Finish her!

Tenía miedo de volver.
Más que nada porque noto que este blog significa 'debilidad' en mi vida.
Tampoco soy capaz de escribir todos los días, pero al menos necesito sacarlo.
Para disfrutar, digo.

Echo tanto de menos.
Y quiero gritarlo, pero no puedo.
Echo de menos el estar sin palabras dándome vueltas en la cabeza.
Porque cuando se quiere, se piensa antes de hablar.

Y por eso no había amor, allí.
Y yo lo sé.
Y me siento feliz de ello, pero, aún así, las palabras son lo que más destruyen a las personas.
Más que una bala.
Más que una bomba.

Yo me pregunto si, realmente, el amor atraviesa.
Irrumpe en medio.
Y, a pesar de que uno lo haga a un lado un ratito,
éste sigue allí, aguardando.
Y así crear palpitaciones nuevas.

Oh Oh Oh.
Creo que en eso tengo razón.

No es como si me gustara aceptarlo, tampoco.

Quiero volver y mirar atrás, pero esos tiempo no fueron mejores que este.
Trato de convencerme, pero no es lo que ocurre.

Echo de menos, y punto.
El solo pensar menos y disfrutar más.

Aprenderé a no amar, algún día.

domingo, 18 de junio de 2017

Datos curiosos de lo que hoy quiero olvidar.


He perdido bastantes guerras contra mí misma en los pocos años que sigo viva,
poco a poco me siento masoquista dentro de mis desvaríos,
no querer aceptar el enamoramiento es, indudablemente, la perdición de unos
y la alegría para los fuertes,
porque ese amor deja vestigios.

Una melodía, un libreto de alguna obra que leímos juntos,
un discurso filosófico en medio de un parque en una noche de verano,
ideas del amor joven y el maduro que tanto me revolvían la cabeza,
ojalá supieras que ya los miro desde fuera.

Porque enamorarse es poco, es insuficiente;
el describir una conexión como yo la sentí me es imposible.
Quise tanto, tanto, tanto. Quise tanto, tanto, tanto, tanto.
De a poco ese deseo deja la frustración atrás y se vuelve un lindo recuerdo de un sentimiento profundo.

Me olvido de tí y tú de mí.
No nos existimos para el otro.
Mi amor, te dije. Dijiste te amo, me hablaste.
Y ahora miro desde lejos tanto cariño caerse al vacío, a la basura.

Nos perdimos del uno y del otro.
Y no puedo estar más feliz por ello.
Aunque escribo esto con lágrimas lloronas de espantar y desmoronar lo que he logrado.

¿Gané o perdí?
Más bien
ganaste tú.

lunes, 12 de junio de 2017

sábado, 27 de mayo de 2017

Un usuario que se vuelve parte de mí cada día.

Porque no soy capaz de publicarme todos los días.

Un par de cosas in importancia que escribir antes de hablar

Me gustaría saber si aún quieres seguir conmigo.
Pero, en serio.
Porque yo me siento igual desde el primer día.
Hay cosas que me hacen sentir que ya no quieres lo mismo que yo.
Cuando comenzamos esto tú partiste con lo serio:
- Me presentaste a tu familia.
- Me invitaste a tú casa.
- Me besaste.
- Me tomabas de la mano cada vez que caminábamos juntos (aún).
- Me dijiste que, lo que querías, era en serio.
Y hoy, todo se pierde.

Siento que te hostigo.
Siento que no me quieres enviar mensajes ni me los respondes, por lo mismo.
Siento que no te importa lo que es importante para mí.
Siento que el que te de flojera salir cuando te invito es, sin duda, una señal de que te aburre estar conmigo.

¿Por qué no podemos sentarnos en el pasto a conversar, simplemente?
¿A estar?

Porque, tú lo dijiste. Las parejas conviven; pero no solo de los defectos y costumbres propias.
También del ocio conmovedor y las palabras cariñosas.
También de las invitaciones y los mensajes de 'hola, amor'.
También del hacerle un pan y un tecito pa'pasar el hambre y el frío.
También del amor.

¿me amas?
¿me amas?

No. No soy exigente. No pido amor en tan poco tiempo.
Pido un 'te quiero' sincero, de esos que esperan por convertirse en 'te amo'.
Porque las relaciones son así, recíprocas.


Siento que te doy más.

Siento que espero cosas que no serán porque uno no puede esperar nada.
Si esperas, no recibes.

Siento desinterés.
Siento que crees que estaré allí, para siempre. Que no me puedo desilucionar.
Pues, lo siento.

Me está pasando.

¿me quieres?
¿te gusto?
¿te importo?

¿cómo decirlo todo si creo que no me escucharás?
Que me detendrás y dirás: "Ay, te pusiste mamona, ya", "no seas colorienta", "no quiero escucharte", "no me interesa".

"pero si no estamos en una relación".

En esto, te digo algo.
Tú la convertiste en relación.
Yo la alimento.

No puedo sola.

PD: ni siquiera una foto. una.

sábado, 20 de mayo de 2017

El problema más grande.

Cuando sabes que ya no te quieren.
Cuando sabes que note quieren tanto como, se supone, que dicen.

Cuando ya no quieren estar contigo.

Cuando ya ni se les nota que te quieren.

Que no te quieran.


El querer. Mejor no sentirlo.

lunes, 15 de mayo de 2017

Uno no puede evitar lo inevitable.

Ahora, ¿cómo saber que lo es?
Responder sería coo escribir un libro de autoayuda.

Tengo miedo.

Es como si nunca pudiera desahogare, realmente.

Son cosas tan pequeñas que no logro entender por qué me molestan.
Por qué quiero asesinar a todo el mundo.

viernes, 5 de mayo de 2017

En verdad no quiero seguir volviendo.

Es extraño que un blog refleje todas tus debilidades.
O que estás hecha de puras debilidades con las que la gente no te quiere ni te querrá nunca.
Hubo un momento en que no necesitaba a las personas para sentirme bien y completa.
Extraño eso. No quiero seguir necesitando a nadie.
No quiero seguir dando pena, pero ni siquiera puedo hacer eso.

martes, 2 de mayo de 2017

No sé si quería volver aquí.

He evitado escribir.
Confesión 1.
EL título debería ir antes, pero no quise.
No quiero nada.

Me he esforzado por tragarme tantas cosas.
No estoy segura de lo que me esté pasando sea real.
Creo que a veces ocurre: el no saber si tus deseos son reales o no.

Creo que será complicado ir y pedirle a alguien que acepte este tipo de ñiñerias de la nada.

martes, 18 de abril de 2017

Intento de trabajo creativo en mi Seminario del... no creo que sea necesario decirlo.

Vuestro señor, el creador, el escritor, el artista. Primero os debo dar muchísimas gracias. Me creasteis. Me mostraste, del poder ser, la fermosura. Me disteis la vida cómo alguien adánico, por allí, en el futuro. No estoy muy seguro aún si es que puedo felicitarlo completamente, pero de que si os guardo un poco de rencor, téngalo por seguro. ¡Dejarme a mí como un loco! por el mismo Dios, ¡soy un respetado Caballero Andante y ni la muerte ha podido quitármelo! tú quisisteis engañar a las futuras generaciones diciéndoles que se me había secado el cerebro. A ti se te ha secado el celebro.


Mírame, he aquí, vivo. Lo hago como nunca. 


sábado, 8 de abril de 2017

Problema nro 2.

Me pregunto por qué, siempre después de pelear con mis padres, siento una culpabilidad que me calcome la cabeza. Será porque mi madre hace tantas cosas lindas por mí o porque yo siempre tengo la culpa. No puedo siempre tener la culpa. No puedo dejar de sentirme de 15. Me duelen los dientes. Me siento mal. Me siento mal. Me siento mal. Piensa antes de decir Cuídate, Sol, Cuídate. Además se suponía que eso lo harías tú. Tú Tú Tú Tú. Tú Tú Tú. 
Se que muchos chicos no tienen padres. No puedo dejar de sentirme culpable por todo. Siempre tengo la culpa. Siempre. Soy desconciderada, egoísta. No pienso en los demás. Daño, daño. Nada más que dañar. Me siento intranquila, irritada. Siento que no puedo con la idea de no poder crecer en mi casa. Siento que, que me duela la extracción de 2 premolares es mi culpa. Siempre lo es.
Soy una mala hija, puta madre.
Mala, mala.
Que solo trata de compadecerse a sí misma.
No se puede.
Nunca se puede.
No puedo golpear nada porque me puede sangrar, qué rabia.
¿Estaré embarazada? eso también es culpa mía.
Cagarme la vida es culpa mía.
¿Me estaré enamorando? ¿De qué sirve?
Tanto, tanto. En la cabeza de todos hay tanto por escribir.
No somos una telenovela, por favor. Todo es como se ve. Como se expresa.

No soy capaz de controlar mi vida.

miércoles, 29 de marzo de 2017

.

El problema de la inseguridad es que jamás sabrás si van o no en serio contigo.
¿Debes o no enviar un mensaje?
¿Por qué no responde?
¿Le importarás lo suficiente?

Ya parezco autor de libros de autoayuda.

domingo, 26 de marzo de 2017

Problema - Parte 25.




- Jamás lo entenderé.
- ¿Qué cosa?
- ¿Por qué le gente se esfuerza tanto en el autoestima?
- ¿Acaso no quieres protegerte de lo mucho que te lastiman?
- Entiendo eso, lo que no comprendo es el ego. El amor a sí mismo. El narcisismo. Es egoísta, pasa por sobre los demás. ¿Por qué, para uno mismo, vale más la propia vida que la de los demás? ¿Por qué debo apreciarme a mí mismo para apreciar a los demás?
- Si no te amas a ti mismo, ¿cómo quieres amar a alguien?
- ¿Acaso el amor no se aprende con la gente? ¿Con los demás, con los que nos rodean? ¿Qué sentido tiene amarse en la soledad? ¿Qué sentido tiene amarse dejando de estar solo? nos trae exigencias basadas en un ego vacío.
- Eres una mierda, weón.
- Puede ser. También puede ser que no soy capaz de hacerlo ni de entenderlo. Uno por consecuencia del otro.

viernes, 24 de marzo de 2017

Tom.

Tengo un cuaderno.
Se llama Tom.
Le puse así porque es un nombre que se repite mucho entre mis amores platónicos.
Él me lee escribir, casi, mensualmente.
No lo molesto tanto para que no se aburra de mis inseguridades.
Le cuento la felicidad, el enojo. La tristeza.

Me pregunto si me querra tanto como yo lo quiero.
Me pregunto si se aburrirá de mí, con el tiempo.
Me pregunto por qué no puedo ser feliz, tranquila, sin tantas tonteras revoloteando mi cerebro.

Sentirse intranquilo con lo que uno entrega parace ser normal.
No debería serlo.

lunes, 20 de marzo de 2017

Andres Bello con Nueva Tobalaba.

Tenía la cabeza mojada sobre el pasto, aunque aún estábamos en pleno verano.
Desde ese faro, modelo tradicional (más internacional, diría yo), se veía una tela de araña a contra luz.
Pensé que nos caería uno de esos bichos en la cara.
Nos alejamos un poco, pero no lo suficiente como para dejarla de ver.
Brillaba, al menos a esa hora de la noche.
Es obvio que también se veía el humo del cigarro suelto que compartíamos.
Quise mucha cosas, pero no me moví.
Leías Anacondas en el Parque en voz alta, sorprendiéndome con la muerte de la mano escritora.
Uno menos.
Tenía ganas de llegar como él lo hace, pero parece imposible siendo tan como tantos, como todos.
Me perdía en alcanzar un objetivo que me inventaba como creíble.
Y también en el río. Ese que de día no se escuchaba tan poético, tratando de olvidar toda la mierda que trae.
Nadie se preocupa de él, ni él de mi.
Tampoco supe si te gustaba o no, pero te levantaste hacia él, sobre su barandal, con el viento helado y aún con el cigarro a medias.
Tu espalda se veía más grande desde allí, con el libro en mi mano y tú recitando pasajes de una obra que ya te había oído.
Me gustaba, pero porque ahora no había más público.
Siempre te quedaba solo yo. Parecía costumbre.
Me mirabas como nunca o tan común como siempre, diciéndome más sobre Lemebel.
Lo pienso ahora y las coincidencias de su crónica eran muy obvias. En una de esas por eso lo elegiste.
Abrí la lata de cerveza que comenzamos a compartir sobre el barandal. Ese que nos daba la ilusión patética de Santiaguinos a la orilla de un río, en vez de estar a varios metros sobre él para no oler su basura.
Yo lo hacía; lo hago.
Y lo sé porque recuerdo esto y es patético.
Típico de lo común, también.
Eras lo único lejos de ser común en mi vida.
O eres. Ni siquiera lo sé.
Al beber la lata mientras sentía que quería compartir mil cosas más, me cagaba de miedo.
Y, en frente, el río quedaba opacado por el Costanera.
Tal vez porque era extraño que a los pies de un mall tan cuico hubiera un río lleno de caca.
También era irregular estar sin nadie, contigo. Aguantando abrazos amistosos llenos de buenas intenciones.
Las sentía como buenas intenciones.
Aún así, no quería detenerme.
Quería seguir leyendo en voz alta La esquina es mi corazón en cada lugar de cada cuento, con tu voz.
Pedía, a gritos.
Por el frío, tal vez, en Marzo, tan irregular, todo iba a salirme mal, como a todos con este cambio climático que nos dejó solo con dos estaciones al año.
Ese frío que provocaba el pasto mojado a esa hora de nuevo, al lanzarnos en él.
Aún le quedaba la última al cigarro.
Preguntaste si sería divertido caminar por afuera del Costanera, hacia arriba.
Hasta de cabeza.
Lo pensé o creo que lo hice.
O, tal vez, se me ocurrió ahora. Podría ser todo un invento mío; incluso lo de la araña por sobre nuestras cabezas.
Presiento que me até de pies y manos, esperando mientras se me viene el cielo que vimos esa noche, encima.
Daba esa sensación.
Mientras intenté decidirme si tomaba tu mano o no, se me apretaban los nudos y mi estómago, hasta que comenzó a doler.
Me dolió en metros y metros de un parque "verde que te quiero" en orden, que simulaba un Versalles criollo como escenografía para el ocio democrático; de nosotros. De lo que no nos podemos apropiar.
Pero por tu culpa. O por la mía.
Si yo me até es más una que la otra, supongo.

O también podría ser una invención mía.
.
.
.
.
.
Necesitaba poner un lugar exacto para esto. La verosimilitud es primordial aquí.
.
Ahora que lo pienso, estaba tan atada que todo lo que salía de mí era-
.
A petición. Y también porque el desligarme es lo mejor que me ha pasado en años.

Falsa alarma. 10-4.

Ya me siento mejor, debo decir.
Aún así, siempre es dificil confesar una mentira que dijiste por capricho y/u orgullo.

Espero tener la fuerza para hacerlo pronto. Tal vez en unas horas.
Es probable que me abandonen en un parque, con flores en mano y todo eso (dramáticamente), pero me lo merecería.

Me merezco muchas cosas malas, ahora que lo pienso.

Me voy a volver demente si sigo así. Esa demencia que te hace poner los ojos blancos y creer que vives en Júpiter.

Me preocupan un par de cosas.

Una de ellas es que mañana se cumple un mes.

Otra es que estoy demasiado tensa por este tipo de cosas.

Una más es que ando paranóica porque lancé una mentira que no sé resolver ahora.


Digamos que la Otra es por causa de la Una y la Una más, como es obvio.


Me duele mucho el estómago por todo esto.
Y la cabeza.

jueves, 16 de marzo de 2017

Qué días están pasando...

Ahora, mucho terror.
Demasiado.
Ese terror que significa "se han burlado de mí".

Por la mierda.

Si me cagaron, avisaré.
Si no, también.

10-4.

martes, 14 de marzo de 2017

Muy mucho.

Me decidí a escribir.
Que sepa hacerlo o no es otra cosa.
Que me digan si lo hago bien o no es, aún más extrañamente, otra cosa

,

pero

¿Qué ocurre con uno cuando le gusta pero no lo hace como quisiera o, simplemente, la critican?
Complicado.

Te baja el ánimo, el amor propio.
Te duele hasta la imagen en el espejo.

Hace un par de dísa fui a la peluquería y fue un desastre.

Se parece un poco a esta frustración.
A este "poco talento innato".

Ese que, por más que te coloques gorros y lo amarres, se ve igual.

Deberían hacer concursos de "0 talento innato".
Deberían colgar del cuello a quienes nos critican.
Deberían
Deberían
Deberían

...

¿Quién? no sé. Dios, supongo. Zeus, supongo.

Me mira, como si fuera de lo más normal decirte que no sirves para lo que amas, y después me abraza y dice ser mi amigo.
Un amigo... es muchas cosas.
Demasiadas.
O muy pocas,
Incluso una,
pero no es hacerte sentir mal.

Eso seguro.

Te dice todo, pero te apoya.

El cariño se forma así, con un apoyo recíproco.

.
.
.

Estoy picada. Muy mucho.

sábado, 4 de marzo de 2017

Antes me dedicaba a otras cosas.

Una de ellas era a pensar mucho en los chicos imposibles que me gustaban.
Perdí mucho tiempo, ahora digo.
Debí leer más, digo.
Hoy debería preocuparme más por esas cosas.
Debo dejar de querer, también me digo.
La desconfianza.
Desconfío de lo que siento.
Desconfiaba de lo que diría "si...".
Si, si. Te digo que si. Digo no.
Digo que me gustas, que te quiero.
Le dije te amo, pero no importa, porque me gustas más tú.
Me pregunto si, ésta vez, todo mi yo estará de acuerdo con las decisiones.